Rojo Cayena - Gonzalo Micó - Virtualmente (CD, Album)

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Untitled Dreams [DC]. Caracas: Manoca CD Caracas: Emsca CD Caribbean Colors [DC]. Virtualmente [DC]. Caracas: Kandra LP Be Jazz Artes [DC]. Cinemascope [DC]. Mixtura Jazz Vol. I [DC]. Hay un eticismo dl pcaro, ya se sabe un cdigo que no ha d e transgredirse, que March no transgrede por ese lado puede estar tranquilo ; pero en el tono de la VOZ que recuenta su vida se percibe un bunhumorado j ei en vilo a quien no han tocado en la mdula las cadai, no n ser humano en saldo de cuentas.

El desagradable incidente df tren nocturno, al que no queda otro remedio que refrirse, es buena preba. Viajando c;le gorra un puado de hombres, en el hacinamiento cmplice un ;. El comentario del indemne March demuestra tanto su infinita piedad para las miserias humanas cuanto lo que l piensa de s: la r ealidad del aberrante toca los tutanos del ser ; las propias fechoras son na estacin transitoria.

Piedad, compasin, bondad siempre presentes en Augie March, justi fic aciones tcitas del libro para su absolucin fina'.! Imperiosidad de reducir a dilogr la realidad y la irrealidad de multialancear l as con la realidad-irrealidad del lenguaje. Ese alguien ya se dijo no es nunca el padre ni la mujer;. El otro el extra o es Will para quien Herzog quiebra por una vez el cdigo de soterrar senti mientos: -Bueno, pues no debis fastidiaros por m.

D es de luego, estoy ahora un poco raro pero no mal. Si pudi era, te abri ra mi co razn. Cmo es posible? Es slo cario. Quiz sea an ms: quiz sea an1or. S, probablemente es amor. No puedo evitarlo. No querra qu e pensaras mal de m. Qu ocurrencia! Por qu vas a parec e rme mal? Igual que te pasa a ti conmigo. El que y o sea cpntra tista no quiere d eci r que sea incapaz de sen tir con10 t. No he venido aqu a fastidiarte. Moses, coge una silla que te noto can sado Di logo fraternal por fin, mas no dilogo con el interlocutor deci sivo.

Se podra objetar que un Valentn Gersbah tiene ms derecho a la denominacin que un doctor Tamkin Cai pe. Deim o un William Einhorn Las aventuras de Au. Tenla garra. Poda haber estado agarrando un cet ro Era efectiva mente un rey, un rey emotivo, y su reino era lo profundo de Sll corazn.

Captaba todas las emociones que lo rodeaban, o'mo por derecho divino o espiritual. Y es que l poda sacarle ms partido a esas emociones, y por eso se las apropiaba. Era un hombre grande, demasiado grande para andarse con rQdeos; y precisamente a Herzog le chiflaba la grandeza, e incluso la PAGE 41 grandeza de pacotilla, pero, era efectivamente tan falsa como parecia?

Considerada en su justo trmino las cosas se v que no. Disfrtala, gzala. P ero no me logrars a m a travs de ella. Lo siento; s que me buscabas en la carne de Madel e ine.

No me encontrars porque yo no estoy en su carne. Cuando slo mo. Sin recompensa fina! L a compensacin espiritual es lo que busco. Introducir a la gente en el aqu-y-ahora. El universo real. Es decir, el m omento presente. El pasado no nos hace ningn bien. El futuro est lleno de ansiedad. Slo el presente es real, el aqu-y-,iliora. Aprovecha el da presente. Su da presente es el de. Ms misteriosa es la influencia de William Einhorn en la vi! Ni siquiera se le puede sealar como catalizador de conducta.

P ero est ah, en esa vida, a lo largo y para siempre: William Einhorn fue el primer hombre superior que conoc. Era inteligente y tena muchas empresas, verdadera capacidad directriz, y si yo fuese lo suficientemente metdico para pensar antes de tomar una decisin importante y prctica tambin ntese bien si yo fuese realmente su discpulo y no lo soy, me preguntara: Qu sentira Csar en este caso?

Qu acon se jara Maquiavelo o hara Ulises? Qu pensara E inhom? No bromeo cuando incluyo a Einhorn en esta lista eminente. Fue a l a quien conoc, y lo que entiendo de ellos en l.

Realmente entonces fue cuando me le volv esen cial, su mano derecha sin metfora de ningn gnero, y tambin virtualmente sus brazos y piernas. Einhom era un paraltico que no poda usar ni unos ni otras, ni siquiera parcialmente ; slo sus manos funcionaban an, y carecan de la fuerza nece saria para manejar una silla de ruedas.

Impedido ms an que Sir Clifford, el esposo de Lady Chat ie rl ey, con ms energa y tenacidad, y sobre todo, con una variacin imponen te : Einhorn es un gallo de alcoba la visita a un prostbulo para festejar la. Ei impasibl i, pr. Asa Leventhal desc;ubre un infausto da que ha sido la c ausa d,e la ruina de ese hombre.

Para colmo lo aban dona la esposa, que, casi en seguida muere en un accid e nte. Elviudo Allbee se entrega a la bebida. Y ahora reaparece, en este infausto da en que el prspero, impasible Asa Leventhal anda con la vida en punta, porque Mickey, el sobrino, est enfermo de no 6e sabe qu, y Max padre de Mickey, est ausente, y Mary, esposa de L eventhal est ausente; y Asa, l solo, tiene que habrselas con la torm e ntosa esposa ital i ana de Max, con la enfermedad de Mick ey, con su urgente trabajo en la 28 Herzog.

Allbee reclama, qu? Ayuda, De qu clase? Ni l mismo lo sabe. Moralmente Leventhal le debe algo, algo que Leventhal se niega a admitir. Cuando lo admite, ya Allbee se le ha colado de rondn en el departamento para vivir all mientras Mary est de viaje: Tpico nudo de melodrama, segn se ve, al que slo la pericia de un Bellov; pudo desbrozar de excesos, descubrindole hilos de profunda sign ificacin s mbolos polivalentes que no entregan todas las claves.

Sin duda Leventhal no va a ser el mismo cuando Allbee se haya marchado. Proseguir durmiendo con la lz encendida tal vez, pero habr ganado en humanidad. No podr continuar impersonando al R binson citadino. Los otros estn ah. El prjimo est ah. Y ah seguirn estando aunque pretenda ignorrseles. El aislamiento y la desconfianza, pecados capitales de Asa Leventhal, tendrn que ser e c hados al fuego.

El aprender, ima de su aprender, que el renaci miento de cualquier hombre siempre es posible. Como no va a ser el mismo Henderson al regreso de sus aventuras africanas. Haya estado en Africa-Africa o en Africa-smbolo-pas pre natal, cual se ha interpretado, el cambio es ostensible.

Haba ido a Africa, huyendo de otros y de s, buscando un norte de ser. Lo halla, y halla lo que pocos encuentran: la sabidura, las entraas de la creacin.

Pues esta criatura que es Henderson, Quijote y Sancho a un tiempo, aunque lleve de escudero a su Romilayu africano, va a topar con el reino del hombre y con el de la mujer. En este ltfuno, el primero en ser encontrado, parece que Africa va a entregrsele del todo tras su victoria corporal sobre el pr'mcipe Itelo. Estamos de nuevo, 29 Leo por Len, pues ha asimilado las enseanzas del rey Dahfu.

Pero no. Ya la irona de los primeros dilogos : debi ponernos sobre aviso : Crey ser el prim er o? Un pas nuevo?

Lo siento mucho, ya nos han descubierto" I rona y pa l abra s no originales, pero siempre efectivas porqu e an, y sin duda maana, ha y quien pretende descubrirla y recolonizarla. Muchas lecciones se le dan a H enderson en el reino de la mujer, algunas como ms de vida. Prime ra leccin: La sabidura t iene cara de imperfeccin rostro de la reina Willatale 2a. L a inocencia y la buena voluntad pueden convertirse e n pura dinamita; de hecho, hay un costado de ellas que entronca con el mal.

Esto se demuestra con el incidente de las ranas Andan apesadumbrados y' llorosos los arnewi: las ranas les han invadido la c i st e rna; rio pueden tomar de esa agua ni darla a los animales; no saben cmo deshac erse d ellas pues son sagradas. Rogar porque se marchen las ranas; quiz.

Pero he aqu que llega Hendrson ;. H enderson y su escudero han d e abandonar a toda prisa el encrespado r ei no de la mujer. El diario d e Kostia Riatsev.

En poder otra vez de los wariri, 31 este acto de fuerza le ha abierto a Henderson caminos hacia lo deseo.. Hasta el fsico es en l afortunado El rey! Sus mujeres me abrieron paso, apartndose lenta mente de mi camino, y le vi en e l extremo opuesto de l a habi tacin, tumbado en un sof verde de unos tres metros de lar go, en forma de media luna, con una tapicera gruesa Y muy acol chada y llena de bultos.

Unas zapatillas de raso blanco hacan juego con 1a bu. Pese a to d as mis preocupaciones y a l :,. Al gual que y o, era un hombre grande ; do. Y en visin posterior, ms cercana, de ms intimidad: Quiero sealar aqu que la belleza fsica del rey Dahfu me convenc a tanto o ms que sus palabras. Su espalda e r a larga y musculosa. Los labios arqueados eran de un rojo intenso. Pero yo no poda evi t arlo.

Era algo involuntario. Pero entro y salgo de la belleza una y otra vez. Nunca dura lo suficiente. Me doy cuenta de que est cerca, porque empie zan a dolerme las encas, todo se vuelve confuso, se me derrit e e l corazn, y despus pump ya ha desaparecido : Y un vez ms me encuentro del otro lado" 45 PAGE 46 ' Los afetar de poi' vida, pues l, Dahfu, es su interlocutor decisivoAfricano de cultura europea con un destino africano que no elude: 33 -Seor Hende rson, le agradecera respondiera sinceramente a la pregunta que voy a hacerle.

Ninguna de estas mujeres en tiende, por tanto no hace falta discrecin. Me envidia usted? No era el momento ms apropiado para decir mentiras -Qui ere decir si me cambiara por usted?

Vaya, alteza, sin que eso sea faltarle al respeto, me parece que est usted colocadc en una posicin muy atractiva. Ad ems, yo juego con desven taja, porque cualqui er persona sale ganando si se la co1npara. Hend erson ha quedado deslumbrado por el harn de 67 mujeres de Dahfu, afrodisaco permanente, no comparable, por supuesto, con el astronmico serrallo salomnico, pero an as, a lo s ojos mascu lin os, cantidad muy apreciable.

Slo que Henc! Su pueblo lo lleva a usted en el alma. Lo necesitan. Mire cmo lo rod ean y estn pendientes de su menor deseo. Uno se da cuenta en seguida de Jo que lo valoran. Pe ro tiene usted idea de lo que tendr lugar cuando empiece la decrepitud? Estas mismas mujeres, tan excepcionalmente atentas, darn noticia de ello, y entonces el Bunam, que es nuestro sumo sa cerdote, junto con otros sacerdotes de la asociacin, me llevar al matorral y me estrangular. Dios Santo! No -ex clam -No lo dude.

El sacerdote esperar hasta que vea un gusano en mi cadver, Jo envolver en un pedazo de seda y se lo llevr a la gente. Lo mostrar al pblico y asegurar que se trata del alma del rey, de mi alma. Volver a entra r en el matorral y despus 88 "El rey me trataba con l a dignidad clsica de los africanos y sta es una de las cspides del comportamiento humano.

No conozco ningn otro lugar donde la gente pueda ser tan digna. Metempsicosis de astuta directriz poltico-religiosa, porque estos hombres naturales -dura leccin para Juan Jacoboposeen dob l eces de alta poltica europea.

Dahfu se pliega en ellos al destino de una tradicin. Mientras tapto, mi entras llegue ese da de entregar el reino, cumplir con los deberes del soberano. Ahora el reino exige de los dioses quE! Vence y es proclamado Surigo, el rey de la lluvia. Corno rey de lluvias Henderson se somete a los ritos de hacer llover : Y llueve. He aqu la otra cara de la supersticin: la inmemorial sabidura ingobernable T odas las puerta s no dan a occidente parece d e cir Bellow Empie za, tras la lluvia, el dilogo de los dos anhelantes, rlenderson, el l;iusped, y Dahfu la plenitud, varn.

Nada ocurre. Dahfu est ahi. Jahfu cabalga a l a leona. Hay que hacr el l e le aconseja a Henderson. Henderson hace el len. Henderson es ilustrado por Dahf u:. Tal como est n l as cosas -dijo-, puede parecer que esto gua rde relacin con el caso. Pero, realmente, yo no lo creo. Creo, sin embargo que existe una ley de la naturaleza que trata de la fuerza.

El hombre es un animal que no puede permanecer impasible ante los g olp e s. Consideremos un caballo Tampoco la necesita el buey. Pero el hombre es un animal vengativo. Si se l e castiga, intentar. Cuando no puede sacudirse el castigo de encima, es probable que se le pudra el corazn pensando en ello.

PAGE 48 Puede ser as. El hermano levanta l a mano contra e l hermano y el hijo contra su padre, qu horror! Y es ms, e l asunto no para aqu, porque si el padre no golpeara al hijo, ambos no se par ecern. Se hace para perpetuar la semejanza Oh, Henderson, el hombre no ptled e permanecer impasible ante los golpes! Si se ve forzado a ello, de mome n to bajar la mirada y pensar en silencio la manera de librarse de ellos.

Todos sent imos todava los efe ct os de l os primeros golpes. El primero s e dice que lo dio Can pero cmo puede ser esto? Y la humanidad se encoge todava ante l [.. Lo haba visto merodear por los alrededores. Entonces soltar a la leona y terminar la animosidad del Bunam. D espus volvi a hablar de la r elacin entre cuerpo. Todo consiste en adquirir en la cort e za un modelo conve niente. Porque lo que im porta es una concepcin noble d uno mismo.

Pues segn sea la concepcin que tie ne de s mismo, as ser el propio individuo. En otras palabras, usted es e l moldeador de su carne tanto como el de su alma Y como consecuenc ia de lo anterior, un ombre es el artista de s mismo. El cuerpo y el rostro estn pintados secretamente por el espritu de l hom bre. In timaiones. Amistad que se va haciendo nudo de dos hasta la muerte de Dahfu por las intrigas del reino. H enderson escapa entonces de los wariri y regresa pura estampa de conquistador en calzoncillos al mundo civilizado.

En tre las telas y la piel trae su dinero, y dentro del casco, el hijo de un len, reencarnacin del rey Dahfu y el cachorro de la nostalgia. Si Hend erso n y Augi e March representan dos incursiones memora bles en la aventura y la alegra, Herzog constituye un regreso y una consumacin. Regreso a la hombredad de invierno, al ensimismami e nto inultiparlan te sucedneo de la accin. Consumacin de los abismos de Jos.

Walter Mitty termina ante un imaginario pelotn de fusilamiento, final congruente con su creciente trastorno squico, incoincidencia con la. H erzog, el l i bro, concluye con un inslito silencio de Herzog: est curado.

La misma historia no es original. Lo original es el tr,atamiento y por supuesto, su hombre. Otra vez el hombre en guerra de ser, el amoroso en alerta de hoy, en computacin de catstrofe y esperanzas. Porque el hombre -insis timos-:es el tema de Bellow. Vuelve una y otra vez al hombre como a tierra de misterio, como a Amrica del ser.

En sus ltimos libros, 36 desconocicfos para n11Sotros, quiz el hombre le entregue su maana. Quera advertirle que deba rociar el sue l o. Levantaba demasiado polvo.

Le dira: 'Eche un poco de agua, seora Tuttle. Hay agua en el fregadero'. Pero, ahora no. En este momento, no tena mensajes para nadie. Nada, Ni una sola palabra. Sammler's planet n ovela. Hasta pocos 1nomentos antes no haba habido real mente en Cuba una diferenciacin entre cubanos. H aba s1, naturalmente, ciertas denominaciones para distinguir al nacido en la Isla del nacido en la P ennsula, ''insulanos" y peninsulares", como veinos por ejemplo en el Espejo de Pa ciencia donde aparece tambin, por vez pri:nera la denominacin de "criollos".

Criollo", originariamente, designa al negro nacido en la Isla para diferenciarlo del negro "de nacin", que es el nacido en Africa. Y aqu la connotacin es tan dif e r e ncial de lo espaol, que e l Confere ncia pronunciada en el Museo Na c ional, 3 de mayo, L uego aparecer la deno1n i nacin de ''cu b ano".

Pero la denom i naci6n de "cubano" l a van a traer l os i d elogos del patriciado azucarero. Gu arido en Cuba la eco n oma empieza a girar en torno a l azcar y surge una burguesa crio ll a poderosa, con conc i encia de su propia clase, que sc da cuenta de que se ha convertido en l a c l ase hegemnica -la que marca el ritmo histrico--, ya esta clase se llama a s misma j 'cubana" y se quiere difere n ciar de l os espaoles.

Esta c l ase va a mani festarse a fines del siglo x vn1, en torno a la Sociedad Econmica d e A migos de l Pas y en el pr i mer peridico fundado por los "cubanos", que es e l P apel P eridico de La Habana. Naturalmente, no contamos con L a G azeta de La H abana, que haba -sa l ido poco antes y de cuyo s primeros nmeros t e nemos noticias gracias a l ampl s i mo y curioso Diario del G enera l Fra n c i sco de Miranda Pero, en rea l idad, el pr i mer per i dico i mportante, donde ya podemos ver muy claramente defin i da esa clase nueva : que va emergiendo con una p l ena conciencia de su d iferencia ; es el Papel Peridico d e La Habana Y e n el Papel P eridico de L a H abana cbmienza: el costumbrisni El costurri.

Pero, en el fondo, hay una ind udable satisfaccin de clase que se sabe en el poder que se conoce hegemnica y que muestra sus tipos como mostrara -repitoun lb um de retratos familiares. Pues bien, cuando en Cuba alcanza madurez esta c l ase burguesa cubana, tambin quiere tener sus tipos y, poco a poco, comienzan s,s escritores a descubrir y a describir esos tipos. En el Pap el Peridico, la figura ms inter esante de costumbrista -hay otros ms-es precisa mente uno de los primeros poeta s cubanos de importancia: Manuel de Z equei ra y Arango 1 Manuel de Zequeira y Arango hace, en prosa y verso, la pintura de los tipos sociales ms caracterfsticos de su tienip.

Lo hace utilizando seudnimos que son, en realidad, ana. Son muchos sus artculos de costumbres. Luego va a seguir toda un larga: comitiva de escritores de costumbre, que son hombres enanor:dos de su pueblo,-de sus gentes y de sus costumbres, que algunas veces se dulen de que se introduzcan ciertas modas o que, pbr el contrario, degeneren ciertas tradiciones. Una de las primeras colecciones de artculos de costumbre qu posemos es la publicada en ; con el norribre de Escenas Cotidianas por Gaspar B etancourt Cisneros, ''El Lugareo" Cainageyano, enamorado d el progreso material alcanzado por los Estados Unidos de Norteamrica, con hacer de Cuba un Estado de la Unin : era un anex.

Era un hombr e honesto; porque ya saben ustedes cmo en el anexionismo jugaron 1nuchos factores. Hubo mucha gente que aspiraba a que Cuba fuera anexada a los Estados Unidos paia conservar sus esclavos, unindose a los Estados del Sur de los Estados Unidos. Hubo en cambio hombres, como "E l Lugareo", 53 PAGE 53 muy progresistas, deseosos d e que Cuba alcanzara el pleno desarrollo de su riqueza y de sus posibilidades econmicas, y que entendan que esto jams se lograra bajo el poder espaol.

Por otra parte, d es con fiaban de la capacidad cubana para gobernarse a s misma y, adems, todos ellos tenan demasiado fresco el recuerdo de la Revolucin de Hait que, de producirse en Cuba donde ex i sta una superpoblacin de color bastante grande, terminara con la hegemona de la clase bur guesa criolla blanca.

Y, por lo tanto aspiraron, primero, a obtener reformas de Espaa, ciertas formas! Algunos de estos hombres como Domingo del Monte fueron muy claros en la expresin de estas ideas. Existen los memoriales preparados po r del Monte para ser enviados a la Reina Gbernadora de Espaa en los cuales le haca ver la conveniencia de la Corona de. Y, al mismo tiempo con un sentido clasista muy claro y muy difano, propona el medio de que solamente las gentes adineradas pudieran votar y por lo tanto, pudieran serlos que gobernaran el pas.

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  5. Virtualmente Manoca Guitar Jazz (CD) Tracks: Blanco y Azul (Gonzalo Mic) Encuentro Accidental (Gonzalo Mic) Virtualmente (Gonzalo Mic) Rojo Cayena (Gonzalo Mic) Jobiniana (M. V. Da Fonseca) Hubo una Vez (Gonzalo.
  6. Formación: Gonzalo Micó (guitarra), Marcos Vinicius Da Fonseca (piano en Virtualmente, Rostro de Letty Van Leer; teclados en Blanco y azul, Rojo cayena, Jobiniana, Hubo una vez, Isla, Rostro de Letty Van Leer), Carlos Sanoja (bajo en todos los temas, excepto Jobiniana, Rostro de Letty Van Leer), Enrique Marcano (bajo en Jobiniana, Rostro de.
  7. Album Title: Company: Instrument: Genre: Release Year: Gonzalo Micó Cinemascope Kandra Guitar Jazz Tracks: Rojo Cayena (Gonzalo Micó) The Days of Wine and Roses (Henry Mancini) The Last Doll (B. Bartok) I.
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